Pueblos Indígenas de El Salvador

Hasta hace poco más de 3 años, en El Salvador no se reconocían constitucionalmente a los pueblos indígenas, un impedimento que limitaba las acciones del Estado para el desarrollo de planes especiales, que abordaran el cumplimiento de sus derechos de manera integral.

El paso dado por los legisladores desde el 2012 cuando aprobaron la reforma constitucional al art. 63 y luego dos años después la ratificaron, ha abierto la puerta de oportunidad para las comunidades indígenas, ahora con respaldo jurídico nacional e internacional.

El reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas se dio en medio de un debate, entre quienes aseveraban que estos habían desaparecido y aquellos que aseguraban lo contrario o se negaban a aceptar esa realidad.

“¡Siempre estuvimos aquí! Pueblos Indígenas de El Salvador” es un documento que trata de plantear de manera resumida y basándose en publicaciones, investigaciones y opiniones específicas sobre el tema, los aspectos considerados elementales para que el lector pueda tener un panorama general.

Es así que hemos retomado información –alguna textual y otra como referencia- del informe “Perfil de los Pueblos Indígenas en El Salvador” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2003); del editorial “Un paso histórico” publicado el 16 de agosto de 2014 por  la Universidad Centroamericana “Dr. José Simeón Cañas” (UCA) y del artículo autoría del Dr. Jorge E. Lemus titulado “Los pueblos salvadoreños indígenas siempre han existido”, publicado el 23 de junio de 2014 en el periódico digital El Faro.

Esta publicación contiene información relacionada con la identidad indígena, las características que definen a los Pueblos Indígenas, sus comunidades y ubicación geográfica, así como el marco jurídico que les reconoce su existencia y sus derechos.

En este enlace puede encontrar el folleto elaborado por la Escuela para el Trabajo Decente acerca de los Pueblos Indígenas de El Salvador.

¡Siempre estuvimos aquí! Pueblos Indígenas de El Salvador

 

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El Salvador: celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas

 

Integrantes de la Asociación de Desarrollo Indígena Salvadoreña de los Pueblos Ancestrales (ADISPA) participaron este 9 de agosto en la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, realizada en el Monumento al Divino Salvador del Mundo.

El Presidente de ADISPA, Raúl Cortéz, dijo que como organización continuarán luchando “por la defensa, promoción y respeto de nuestros pueblos indígenas, sobre la base de la unidad de las naciones indígenas y afrodescendientes que coexistimos en la República de El Salvador, dándole vida al Plan Nacional de los Pueblos Indígenas-PANPI”.

Cortéz reiteró la petición al Estado salvadoreño para que firme y ratifique el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En el evento conmemorativo participaron representantes de los 3 Pueblos Indígenas: Nahuath, Lencas y Mayas; así como de instituciones estatales, organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales.

Economía informal

Sindicatos: el GOES frena la formalidadSindicatos: freno a la informalidad

http://www.laprensagrafica.com/2017/02/06/sindicatos-el-goes-frena-la-formalidad

 

Economía

Comercio. Los vendedores en las zonas urbanas son una gran parte del sector.

Sindicatos de trabajadores independientes piden mejor modelo para transitar a la formalidad. Gremiales de empresas señalan que el Gobierno en lugar de facilitar complica el proceso.

Un 72 % de la economía de El Salvador está en la informalidad: escapa al control del Estado, no se realizan los pagos de impuestos, tanto de la empresa como de los trabajadores. Estos últimos no cuentan con un sistema de protección social, es decir que no cotizan al Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) ni al sistema de pensiones.

Según José María Esperanza Amaya, representante de trabajadores por cuenta propia, es preocupante que la informalidad pasó de alrededor de 52 % después de los Acuerdos de Paz a las cifras actuales.

Otro representante del sector, Pedro Julio Hernández, explicó que se estima que hay 2.6 millones en informalidad y que son las alcaldías las únicas que ejercen una forma de control, puesto que cobran un tributo a los vendedores y administran los mercados.

Los voceros argumentaron que el sector es importante, no solo por su magnitud, sino porque responde a un problema de inserción en el mercado laboral. Consideran que el sector recibe a personas que pierden su empleo y no logran conseguir otro.

“No es una elección, es una restricción de derecho, porque no encuentran trabajo (formal). Nadie está en la calle vendiendo porque le gusta estar aguantando sol, sino porque no hay oportunidades”, explicó Amaya.

De acuerdo con la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), se tendrían que crear 60,000 plazas de trabajo cada año para poder emplear a los que entran al mercado laboral; sin embargo, el país no ha logrado llegar a esos niveles.

Formalizar la economía

Transitar a la formalidad implica un esfuerzo por parte de las autoridades, así como de las empresas y de los trabajadores. De hecho, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) emitió una recomendación que El Salvador adoptó al respecto, que según Amaya se basa en problemas que provoca la informalidad.

Entre estos, Amaya citó que se evita que se cumplan los derechos de los trabajadores, no permite desarrollo inclusivo ni la construcción de empresas sostenibles, dificulta los ingresos públicos y restringe la protección social. Esto último es la mayor preocupación, pues significa que no hay un régimen de salud como el ISSS ni ahorros para la jubilación.

De acuerdo con la empresa privada, el Gobierno debe facilitar más el proceso. “Hoy en día cumplir con tantos requisitos, impuestos y papeleo no hace fácil para las personas hacerse formales. Creo que el Gobierno debería de pensar en una forma ágil y fácil”, dijo Javier Steiner, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CAMARASAL).

Por su parte, Jorge Arriaza, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), comentó que el Estado, lejos de facilitar la formalización, la obstaculiza “porque hay que cumplir tanta cantidad de trámites y registros, y una vez uno está dentro del sistema, está sujeto a multas y a una cantidad de inconvenientes; lo más fácil sería simplificar (los procesos)”.

Uno de los temas delicados es la tributación. Al respecto, los representantes laborales explicaron que en el sector informal hay mucha disposición para cumplir las obligaciones. Sin embargo, quieren que se garantice que el Estado pueda cumplir con los derechos, que el ISSS tenga la capacidad de absorber a todos los nuevos cotizantes que lleguen.

Según las gremiales, formalizar la economía permitiría que el país llegue a las metas de recaudación planteadas por el Ministerio de Hacienda sin tener que subir el IVA, el impuesto que se aplica a los bienes muebles, que actualmente es del 13 %.

De subirlo, las gremiales estiman que el costo de la vida subiría y las personas tendrían menos poder adquisitivo; la economía también crecería menos.

“Lo hemos venido señalando, solo el 28 % de la economía es formal, consideramos que antes que le pongan más impuestos a ese 28 % formal, deberíamos de pensar en que más empresas que ya hacen negocios en el país cumplan con lo ya establecido”, apuntó el presidente de la CAMARASAL.

Arriaza explicó que desde el punto de vista fiscal “hay conceptos como el monotributo que se podría aplicar a este sector, y permitiría subir bastante la recaudación, lo que pasa es que eso tiene un costo político. La pregunta es si el Gobierno será lo bastante responsable para asumirlo”.